Hace poco, la empresa que ingresa buena pasta en la nómina de mi queridísimo amigo Lewis Hamilton, ofertó un nuevo "pack" por el valor de 12€ + IVA (13.92€) que provee a todos aquellos que tienen un móvil con GPRS o 3G de una conexión permanente las 24h sin límite de conexiones a Internet y los servicios Garrafone Life!.
Si miras el precio dices... pues no está mal, ya iba siendo hora. Hace poco vi un móvil como el mío (lo tengo desde hace poco), una HTC Diamond navegando por medio de esa tarifa plana y la verdad que iba bastante bien (alrededor de 1MB aunque debería dar 7, jeje).
Conozco los pros y contras. Sé que son 14 leuros, que la conexión es 3G hasta que pasas de los 150MB y a partir de ahí te bajan a 64 birriosos Kb (como un RDSI antíguo). También se que no se puede usar el móvil ni para programas tipo Skype donde la voz se envía como datos vía Internet, ni tampoco como módem para un ordenador convencional. Las limitaciones son diversas, el precio empieza a parecer un tanto elevado y la limitación de 150MB parece un poco ridícula pero bueno...
La cuestión es. El primer mes es gratis y según me he informado no hace falta una permanencia mínima para darte de baja, por tanto, puedo usarlo ese primer mes, pagar el siguiente y si veo que apesta pues me doy de baja.
Bien. Hasta ahí todo correcto. Ahora viene lo difícil. DARME DE ALTA.
Miércoles 08 de octubre:
La primera vez, entro en la web de Vodafone y meto mi número de teléfono en el sitio correspondiente al abrir este enlace. Abro el navegador, meto mi número y... nada. Mando el mensajito "Tarifa Plana" al número XXXX y tampoco ocurre nada. Bueeeno, será problema del sistema. Llamo por teléfono y tras hablar con el jodido robot que tanto nos "facilita las cosas" me atiende una señorita. Ésta procede a preguntarme algunos datos personales para confirmar "mi autenticidad" (Teléfono, DNI y Banco... Dios, menos mal que solo yo se esos datos, ¡¡qué seguridad!!). A continuación le digo lo que quiero hacer, y resulta que soy yo el que le tiene que explicar la existencia de dicha tarifa plana (vamos bien...). Tras soltarle el rollo me dice:
- Espere un momento por favor.
Espero unos minutos. Supongo que se estaría poniendo al tanto y aparece de nuevo.
- ¿Señor?
- Sí, dígame.
- Veo que lo que me pide es correcto. Procedo a su activación. Espere otro momento.
Esta vez me hace aguantar una laaaaaaarga espera escuchando esa horrible música que te ponen. Al cabo de un rato me dice:
- Señor, ahora mismo no podemos realizar la operación que desea, será mejor que nos llame en otro momento.
- De acuerdo señorita. Así haré, buenas noches.
Pues nada, parece que tienen problemillas y se ve que habrá que intentarlo en otro momento. Era miércoles por la noche y supongo que estarían trabajando duramente en el Gran Premio de Fuji en el que Lewis Hamilton dio lo máximo (jaaaaaaaajajajaja, paqueeeeeeeeete... ejem... ups!).
Jueves 09 de octubre:
Al día siguiente (primo de mí), vuelvo a llamar al 123 y me peleo con el puto HAL de nuevo (el sistema automatizado):
- Si la operación que desea realizar afecta a este teléfono diga... "este mismo".
- Este mismo.
- Perdón señor, no le hemos entendido. Si la operación que desea realizar afecta a este mismo teléfono diga... "éste mismo".
- Este mismo.
- Perdón señor, no le hemos entendido. Si la operación que desea realizar afecta a este mismo teléfono diga... "éste mismo".
- Vete a tomar por el culo.
- Perdón señor, no le hemos entendido. Si la operación que desea realizar afecta a este mismo teléfono diga... "éste mismo".
- ¡¡Este mismo!!
- Describa la operación que desea realizar.
- Internet Móvil.
- Procedemos a pasarle con uno de nuestros agentes. (yo: ¡¡AL FIN!!)
- Todos nuestros agentes están ocupados, permanezca a la espera (yo: ¡¡JODERRR!! )
Tras varios minutos me pasan con uno de sus agentes. Deben ser agentes secretos de su Majestad la Reina Madre de Inglaterra porque están más ocupados que una enfermera en un festival break dance de leprosos.
Finalmente consigo hablar con un tipo que me viene diciendo lo mismo que la chica del día anterior. La única diferencia... que cuando me pone en espera, en lugar de oírse música no se oye nada. ¡¡SE HABÍA CORTADO!!
Yo, ya con las pelotaris bien hinchadas, vuelvo a armarme de valor y llamo de nuevo a esa panda de hijossssssde... ejem, a esos amables agentes que tanto saben y tanto ayudan. En esta ocasión, vuelvo a hablar con una chica (hasta ahora todos de orígen sudamericano) que tras hacerme las jugadas típicas de... dígame, ahora esto, ahora lo otro, mantengase en espera y tonterías varias, me termina diciendo:
- Hemos detectado que hubo un problema en el sistema. Al parecer hay un intento de alta pendiente (posiblemente el del mensaje al número XXXX), pero lo anulamos y volvemos a realizar la petición de nuevo. En cosa de una hora le llamamos para confirmar el alta.
- Vale, señorita. Gracias por su ayuda, espero su llamada.
Ya podía haber esperado sentado a esta amabilísima señorita. ¿De qué coño vale ser cortés si todo lo que se dice no son más que palabras huecas?. Ni me dieron de alta, ni me llamaron ni nada de nada. Señorita, no le bastaba con decir... caballero, NO TENGO NI ZORRA IDEA DE HACER ESTO, LE PASO CON UNO QUE SÍ SABE.
Viernes 10 de octubre:
Oootra vez vuelvo a intentar el dichoso alta de la tarifa plana 24h.
Tras luchar por enésima vez con el puto HAL (mis compañeros de trabajo se reían al fondo cuando decía repetidas veces "este mismo", "Internet móvil") al fin consigo hablar con un agente. Vueeeeelvo a repetir toooodo el proceso. Mis datos personales, banco, lo que quiero, la señorita vuelve a enterarse de qué va la vaina del Internet 24h (lo venden y nadie sabe de su existencia... ¡GENIAL!)... la señorita vuelve a decirme muy amablemente:
- Hemos detectado que ha habido un anterior intento de alta. Procederemos a realizar la operación de nuevo y en media hora, no... bueno, en una hora le llamo para confirmarle el alta.
- Gracias, gracias, mil gracias. Espero que esta sea ya la última.
- Si señor, no se preocupe. Luego le llamo.
De nuevo podría haber esperando sentado. De hecho me dio tiempo a terminar mi jornada laboral (por si lo lee mi jefe o compañeros, llamaba con el manos libres MIENTRAS TRABAJABA, QUE NO ME ESCAQUEO EH!!, jaja). Es más, comí, eché una siesta del estilo de Camilo José Cela, osea, casi con pijama, persiana bajada y palangana al lado de la cama.
Pues nada. Que la señorita amabilísima se ha olvidado de mí otra vez. Llamaré de nuevo a ver que coj... pasa.
Ooootra vez vuelvo a llamar. Ésta vez por la tarde, sobre las 18:30, llamo de nuevo al 123 y les pregunto por el alta que me estaban realizando por la mañana.
Con todos sus huevos me dice la vodafona:
- Señor, no nos consta ningún alta pero procedemos a darle de alta ahora mismo. Espere sólo unos instantes.
Y vuelve la musiquita de nuevo... (unos 10 minutos esta vez).
- Señor, ya está dado de alta en la Tarifa Plana 24h de Vodafone. Puede disfrutar de la navegación web desde el móvil desde ya mismo.
- Bien, me alegro mucho (campanas, trompetas, tambores... ¡¡sonaba todo junto!!), pero... ¿seguro que ya estoy dado de alta?. ¿No me tiene que llegar un mensaje de confirmación o algo que me diga que realmente ya estoy dado de alta?.
- No no. Ya mismo puede utilizarlo.
- Pero no me darán el palo en la próxima factura por no haber esperado al mensaje, ¿verdad? .
- No, no, que va.
- Lo siento, no dudo de su palabra (poco, no dudo poco) pero necesito una garantía de que ya esta activo. No me quiero llevar ningún susto.
- Puede mirarlo en "Mi Vodafone" en la página web o volver a llamar y que otro agente le diga que ya está activo.
- Vale, muchas gracias. Un saludo.
Yo, que me fío de estos menos que el doctor House de un escalpelo del todo a cien, vuelvo a llamarles para ver si es verdad o no (ya no me lo creo).
Tras las tonterías de turno, me atiende otra señorita distinta que me termina diciendo que el alta ha sido realizada unos 10 minutos antes.
- Genial, menos mal. ¿Puedo utilizarlo ya?
- Señor, ¿le ha llegado ya el mensaje?
- Qué mensaje.
- El mensaje de confirmación.
- Pero si la chica que me dio de alta me dijo que no hacía falta. Que ya podía usarlo.
- El alta fue dada correctamente pero en teoría debería recibir un mensaje confirmándolo.
- A ver, pero ustedes no se enteran de nada o qué. Unos me dicen una cosa, otros me dicen otra, otros pasan de mí... bla bla bla, y... ¿ahora me dice lo del mensajito de los huevos?
- Señor, gracias por su llamada, para cualquier otra duda...
- HEY, HEY, HEY!, que yo no he terminado aún. ¿De qué coño va esto?. ¡Aquí ninguno sabe de qué va lo de la tarifa plana o qué!. Hagan el favor de informarse un poco que vuestro servicio da pena. ¿Cuándo se supone que me llegará el mensaje?
- Señor, gracias por su llamada, para cualquier otra duda...
- Anda, iros a tomar por culo, ¡gracias!.
Finalmente parece que había conseguido lo que quería pero... tuve que luchar para conseguirlo. Un servicio de mierda y caro por el que he tenido que sudar. Que irónico, ¿no?. Encima que aumento mi cuota mensual y tengo que andar montando toda esta película. Patético.
Tras pasar un rato, entro en el famoso "Mi Vodafone" y realmente estaba dado de alta. La persona que ya lo tenía contratado en su Diamond (mi hermano), me dijo que el mensaje le llegó a los 3 días pero que estaba navegando sin problemas desde el primero. Tras sucesivas comprobaciones parece que no le han cobrado nada de más, aún.
Yo empecé a usar el servicio hoy, por si acaso, pero... poquito. Aún tengo "el miedo" en el cuerpo. Me temo que tendré que montarles el pollo el mes que viene cuando me llegue la factura con consumo de datos que no debería pagar. Menos mal que las 2-3 horas al teléfono que he estado en total aparecen en la factura de cada mes. Aunque el 123 es gratis, salen reflejados los minutos de llamada así como la fecha y la hora.
En fin, que éste país de la charanga y la pandereta no cambiará nunca mientras las cosas se hagan así de mal. Cuesta lo mismo dar un buen servicio que uno malo y... ¿qué eligen?, pues como no, dar el peor de todos.
Así nos va.